Secreto de Amor
Es una pena que no haya escrito ya en varios meses. No es broma cuando uno dice que se está ahogando en un maldito vaso con agua, lo peor del caso es que la mayoría de las veces no es agua...
En este caso quisiera redefinir el camino que hoy quiero empezar a trazar. Nada fuera de lo particular supongo, todo mundo quiere iniciar algo 'grande'. En este caso me mantengo mejor un poco calladita y dejaré que las palabras fluyan por si mismas y en vez de ello, me definiré por acciones.
Bla, bla, bla... la idealista de siempre que tiene algo metido en la cabeza... 'ya llegará el día que se de cuenta'. Damas y caballeros hoy ante este pedazo de espacio y tal vez nadie más que yo misma confieso que Joan Sebatian ni siquiera me gusta, pero por mera casualidad me ha dicho todo lo que tengo que hacer en una balada romántica ya bastante vieja.
¿La moraleja? Pues es sencilla, para qué demonios pregonar que tienes un secreto si en realidad lo quieres exteriorizar, ja ja ja... la humanidad es fascinante, nos gusta la contradicción, no?
Heme aquí, escribiendo presurosa y enferma de amor... a qué o quién, cómo y porqué... bueno, no lo voy a decir, por eso es secreto, pero señores, al menos diré con la frente en alto que todas las veces que alguien me diga 'gallina' con orgullo me voltearé a decirles, 'pues fíjate como brilla mi plumaje'... y si estoy muy enojada tal vez cierre la frase célebre con '¡imbécil!'

