Es una pena que no haya escrito ya en varios meses. No es broma cuando uno dice que se está ahogando en un maldito vaso con agua, lo peor del caso es que la mayoría de las veces no es agua...
En este caso quisiera redefinir el camino que hoy quiero empezar a trazar. Nada fuera de lo particular supongo, todo mundo quiere iniciar algo 'grande'. En este caso me mantengo mejor un poco calladita y dejaré que las palabras fluyan por si mismas y en vez de ello, me definiré por acciones.
Bla, bla, bla... la idealista de siempre que tiene algo metido en la cabeza... 'ya llegará el día que se de cuenta'. Damas y caballeros hoy ante este pedazo de espacio y tal vez nadie más que yo misma confieso que Joan Sebatian ni siquiera me gusta, pero por mera casualidad me ha dicho todo lo que tengo que hacer en una balada romántica ya bastante vieja.
¿La moraleja? Pues es sencilla, para qué demonios pregonar que tienes un secreto si en realidad lo quieres exteriorizar, ja ja ja... la humanidad es fascinante, nos gusta la contradicción, no?
Heme aquí, escribiendo presurosa y enferma de amor... a qué o quién, cómo y porqué... bueno, no lo voy a decir, por eso es secreto, pero señores, al menos diré con la frente en alto que todas las veces que alguien me diga 'gallina' con orgullo me voltearé a decirles, 'pues fíjate como brilla mi plumaje'... y si estoy muy enojada tal vez cierre la frase célebre con '¡imbécil!'
servido por anisdemexico
sin comentarios
compártelo
Un diseñador puede vivir una horrible monotonía en su ir y venir diario. Cuando menos lo piensa ya pasaron las horas, cuando menos lo espera se le han escapado los días, cuando trata de reflexionar sobre cuán difícil o fácil ha sido una travesía, puede que ya sea un poco tarde, el tiempo se ha desvanecido.
Una cruda realidad para el diseñador sólo hasta que éste mismo lo decide.
Sin querer acariciar una presuntuosa postura de grandeza, me encontré en esta ocasión como una curiosa del país de los mortales sin causa o al menos eso parecía. Entonces al bajar del camión rumbo a casa después de un agotador viernes de trabajo y horas extra de tareas en la universidad, hay algo deliciosamente impulsivo que me llama entrar a esta plaza comercial pese a una cantidad estratosférica de deberes y tareas.
Más tarde estaba sentada en una silla de plástico escuchando un destello de la escena de rock alternativo-independiente mexicano. Me encontraba entre la ignorancia completa y la fascinación absoluta, simplemente requería de esa magnética letra explosiva que con pocas palabras dice lo que una mente distraída durante una tarde de agosto puede derramar. Un sensual riff que coqueteaba con la batería y el bajo. Especialmente me sentí identificada con esa canción..."Todo se volvió azul", cuando irónicamente mi paisaje pinta en estos días un poco negro.
No, no es patrocinio, ni fines lucrativos, sino la receta para no tenerle miedo a mandar a volar todo, [bueno, ya le estaré pidiendo perdón al cuerpo una vez que me desvele, pues no me atrevo a volar todo, del todo, estoy demasiado enamorada de lo que hago, más bien lo ignoro un ratito] pero siempre me agradecerá que tenga consideración al alimentar el ánimo como se merece.
Eso es el diseño, entrarle a eso en el momento adecuado con el sentimiento preciso. Proyectar una vida a través del diseño fusionada con esa vida que rodea todo lo demás, es lo que hace que valga la pena un contrastante día de monotonía de trabajo versus una tarde con un piquete de rock en las venas.
[[[Y bueeeeno, debo de admitir que me encantó bastante, tanto, que terminé con disco en mano, autógrafo y foto. Y sí!!! sí es promoción pero sin lucro, sólo por amor al movimiento. Estos muchachos son Eufemia y salvaron a una diseñadora adicta al trabajo, de una tarde-noche aprisionada en casa, nótese, en viernes]]]
El anis es bueno para la salud


servido por anisdemexico
sin comentarios
compártelo
Sería un bello cliché empezar por lo miserable y hermoso que es un diseñador al dormir sus sanas 4 horas de sueño, y siempre recordar que somos y seremos los únicos que dormimos poco y soñamos todo el tiempo; y aunque es realmente tierno, soy una de tantas casadas con el diseño, que no niega el dulce affaire con todas las otras disciplinas.
Pero no es un cliché y no soy igual, es lo que es, lo es todo, lo es siempre, lo es ahorita y si no, jamás lo será. Tómalo o déjalo, ahora o nunca... el hubiera no existe...
"Nothing is gonna change my world..."
Hoy aquí estuve...
servido por anisdemexico
1 comentario
compártelo